El masaje

Masaje terapéutico

A través de las manos se trabaja el cuerpo de forma consciente y respetuosa. Mediante un contacto profundo y adaptado a cada persona, se ayuda a soltar tensiones acumuladas en la musculatura y las fascias, mejorar la circulación y devolver sensación de espacio y movilidad al cuerpo.

El masaje terapéutico es una herramienta para acompañar al cuerpo cuando hay molestias, sobrecargas o rigidez. No se trata solo de trabajar un punto concreto, sino de escuchar cómo se organiza el cuerpo en conjunto y ayudarle a recuperar su equilibrio. Este tipo de masaje complementa el trabajo osteopático y favorece que los cambios se integren de forma más natural y duradera.

 

Masaje relajante

El masaje relajante tiene un enfoque diferente. Aquí el objetivo principal es calmar el sistema nervioso. A través de un tacto más suave, un ritmo lento y gestos amplios y envolventes, el cuerpo recibe un mensaje de seguridad que le permite bajar el nivel de alerta y soltar tensiones desde la suavidad.

Este masaje no busca profundizar en el tejido, sino crear una experiencia de descanso profundo. Ayuda a reducir el estrés, aquietar la mente y reconectar con el propio cuerpo, siendo especialmente indicado en momentos de cansancio, carga emocional o necesidad de pausa.

El masaje contribuye a mejorar: